miércoles, 7 de enero de 2015

El Brujo, Rafel Álvarez

Es una copa que reúne aromas, sabiduría, gobierno; el caldo que se vierte en ella y que transmite la elaboración del tiempo. “Cada vez que te veo”, escribe José Luis Perales, “me sabe a poco”. Quiero más, preciso de más, entrega a la verdad que el actor describe y el hombre perfila. Rafael Álvarez (http://www.elbrujo.es/), El Brujo, deja el rastro preciso para averiguar que es un grande en escena, de la escena, por la escena. Cordobés, de Lucena, criado a la sombra de los olivos de Jaén, logra que el teatro le ame desnudo, entre tablas que el ancestro prodiga. Placer, ver su auténtico tuétano, hermoso de esquinas, puertas y divanes. Actor con letra y música; hombre de hombro de una pieza: El Brujo, al que se la bufa, lo uno y lo otro está en pie y le sigo.


martes, 6 de enero de 2015

Exposición de Juan LuisGX, en León


Díme ‘Orígenes’ y me tienes toda



Raro es que en este blog no anuncie con antelación y repetición las galas de estos tres chicos, ya escrito, que me arrebatan. Manuel, Óscar y Raúl Quijano, sólo pueden ser Los Quijano, con sus boleros, canciones, guiños, seducciones. Sé que hay muchas otras de distinto calendario pero, a ésta pureta que escribe, me tienen ganada sin librar batalla. Lástima de sin memoria para citar las veces que les cito. Porque me gusta el hallazgo, las letras que cantan, estupendamente; los boleros. Lo cree el maestro Carlos Meneses Cárdenas: “El bolero ha de ser a los 25 años del oído; casi un susurro”. Cierto que tal coro de chavales bordan sobre tablas las letras de siempre. Ahora bien, yo me quedo con los canallas, con ese Café Quijano Silvestre que rompen sus gargantas de sutil limón… Ay! estos chicos con vocación de elegantes, pues, que van, y tocan en Ponferrada. Como quedan días, me despacho el gusto.

lunes, 5 de enero de 2015

La batalla de Martin Shwiff


“Vislumbré cuerpos de disparos triturados,
un valiente pecho devorado de plomo
y fusiles que esparcen memoria en el suelo.
Hoy evoco las cunetas hondas de la historia”…

Así, Martin Shwiff (Buenos Aires, 1988), nos adentra en el espacio bélico de la noche, en la taciturna hondonada del desconcierto y, a tientas, recorremos los Versos del poeta que se dice rehén de la ausencia. En cada noche hay un reencuentro con aquel sístole, con el diástole que duele y, sin fingimientos, declara: “Es difícil traducir la lengua de los rayos”. En esa encrucijada, queda el estudiante desvelado, el poeta que nos lanza un mensaje desde el corazón rasgado.


Érase el sueño de Paula Rojo

La vimos tierna, dulce, frágil; Paula Rojo (http://www.paula-rojo.com/), la niña que con su ukelele abrazado a sus brazos de adolescente entona una canción dedicada a su hermano menor. Desde un concurso de televisión, a sus álbumes llenos de música que le ponen letra a canciones sencillas y entrañables. La adolescente, ya joven, hace conciertos y se planta, con los arrojos de una chavala de Mieres, en Ponferrada, en la Sala La Vaca, para derramar otro pétalo con La Voz, con el alma que precisa todos los aplausos y empujes, en esta dura caminata que es el cantar. Así es que, el martes, 6 de enero, con sus regalos y juguetes, a las ocho de la tarde, Paula Rojo hace lo que más le gusta: darse hasta el fondo en un escenario, con éste último trabajo, Érase un sueño. A sus 22 años ya sabe un poco; sabe que le queda todo por aprender.


viernes, 2 de enero de 2015

‘Mago sin sombrero’

Nos cuenta Goya Gutiérrez, en el número 71 de Alga, Revista de Literatura, que a lo largo de 3 publicaciones vamos a conocer a “doce poetas de un perfil de edad que se sitúa entre los 25 y 37 años”. Una muestra es la inclusión de Paola Cadera Pardo (Colombia, 1983) con Villa del perro, Mariposa de bar (fragmento), del libro Cinema, 2012; y Mago sin sombrero. Éste último poema se cuestiona y nos cuestiona, esa suerte de casualidad a la que nos enfrenta la vida. Hipótesis que quedan entre renglones:

“Y si yo caminara a media noche, sola,
como quien busca un amanecer con tres soles
y despierta desnuda en una estrella pequeñita”…

Lo que puede ocurrir cuando no ocurre y es el mago quien garabatea sortilegios, hacia la búsqueda del deseo. Puede ser que sea, incluso, es sin saber que acontece y siguen los Versos.



jueves, 1 de enero de 2015

Amar el cante, con José Mercé

40 años de cante, un homenaje del maestro José Mercé a los apasionados del flamenco, va a poner en pie al público del Auditorio Ciudad de León el 4 de enero. Este último trabajo recopilatorio, devuelve a la escena los grandes temas que le acompañan en su carrera, ni más ni menos que 49 composiciones reunidas en un solo hombre y su equipo: “Es un regalo, dice Mercé, que yo hago a mi gente”; y tanto José!